El Poeta del Asfalto
Poeta adicto al portal
Yo siempre tuve la certeza,
De que a la vuelta de la esquina de una cuadra muy larga,
Tras un muro, con una fosa llena de cocodrilos,
Había esperándome una princesa.
Pero se oxidó la armadura, de volcarme encima el vino y la cerveza.
Y a mi yegua atada afuera la pisó un camión.
Babieca...
Dificilmente pueda enderezar esta herrumbre.
Sirva otra cantinero,
Que de tantos años, la leidi,
debe estar ya vieja y fea.
Sirva, sirva, tranquilo
Le empeño la espada.
Pongala nomás, al lado del escudo.
Y sirva otra bien cargada
para mí, y mi lancero.
(2006)
De que a la vuelta de la esquina de una cuadra muy larga,
Tras un muro, con una fosa llena de cocodrilos,
Había esperándome una princesa.
Pero se oxidó la armadura, de volcarme encima el vino y la cerveza.
Y a mi yegua atada afuera la pisó un camión.
Babieca...
Dificilmente pueda enderezar esta herrumbre.
Sirva otra cantinero,
Que de tantos años, la leidi,
debe estar ya vieja y fea.
Sirva, sirva, tranquilo
Le empeño la espada.
Pongala nomás, al lado del escudo.
Y sirva otra bien cargada
para mí, y mi lancero.
(2006)