José Benito
Poeta fiel al portal
Gracias por tu valoración, Musador. Fuera de toda consideración formal, "constata" es ironía que expone la mendacidad de la gente, porque mientras unos perjuran algo basados simplemente en la impresión que les producía lo que conocían de la relación entre ambas personas (como pasa en la "prensa del corazón"), siempre hay otros que no dudan en decir otra cosa. En el segundo terceto se contrasta lo que dicen unos con lo que dicen otros. Los que constatan que se mató es porque, según ellos, es "ley" que, al estar enamorado de alguien que no lo quería, es lógico que si aparece muerto es porque se suicidara por amor (los enamorados se suicidan); en cambio, los que hablan de la amada (que aseguran que fue ella quien lo mató), piensan justo al revés: que, porque ella no lo quería y él estaba enamorado de ella (lo que le suponía una carga en algún modo), lo mató porque él la quería. El que odia a otro que lo ama no duda en asesinarlo (respuesta con odio a quien sólo le quiere el bien), mientras que el que ama a otro con amor no correspondido se suicida (respuesta de odio a sí mismo como si fuera culpa suya que, a pesar de dar amor, reciba indiferencia o mismo odio), y esta es la paradoja: palo si remas, palo si no remas, el muerto es el que ama y el vivo es el que odia, ya sea por el otro o por sí mismo. Pero ahora yo me pregunto: ¿y si la muerte no tuvo nada que ver con esa relación? Y aquí, el segundo terceto es irónico, porque ni lo plantea pero si el lector lee la historia una y otra vez acaba dándose cuenta de que, según se cuenta ahí, tanto unos como otros están obnubilados con esa historia de desamor para explicar la muerte, cuando pudo haber sido por otra cosa. (Es como decir: "¡claro! Si el muerto tenía una relación así con otra persona, es lógico que no pudiera haber sido por otra cosa. ¿Por qué, si no?" Así que sólo escogemos entre: o que se suicidó, o que le mató su amante. La discusión se basa en esa "paradoja", que sólo nos ofrece esas dos opciones como "lógicas"). Un saludo cordial.Más ambicioso que logrado me paece tu soneto, José. Quizás es un tema más para un romance...
En el verso 8, no me entusiasma la sinéresis en «oír», aunque alguna vez vi algo semejante.
El verso quinto parece desmentido en el primer terceto: «constata» es una palabra que da certezas... El «pero» del verso 11 me resulta superfluo.
Tono epigramático el del segundo terceto; el sentido me resulta un poco oscuro: ¿quieres decir que los suicidios de amor son en realidad asesinatos, que inspirar amor sin amar es matar?
El verso 13, que veo que ha sido objeto de una polémica con Vicente, me parece feo. La sobreabundancia de monosílabos, la sinalefa en sexta... Es correcto, eso sí, en el marco conceptual del siglo de oro, aunque sinalefas como la de «lo ama» en sexta no son frecuentes.
abrazo
J.
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