Otra vez la noche golpea mi puerta
Salgo paciente sin que la vida me sorprenda
Calma emprendo de nuevo el camino
En mi alma renace la esperanza
De encontrar mí destino
De saber que existes en algún sitio
Pero a la vuelta de la esquina
Me asalta la razón
Apuñalando toda esa ilusión
Sonrío entre sombras danzarinas
Mientras veo correr mi vida
Me desplazo sin llegar a ser percibida
Deslizándome sobre el fino cordón
Rozo una piel que estremece mi corazón
Deteniendo mí paso sin ninguna razón
Descubro dos gotas de mar
Que me miran sin dejarme respirar
Mientras el mundo se detiene sin ningún pesar
Siento el latir de tu alma
Que resuena animosa
Rompiendo la cadenas herrumbrosas
En ese infinito segundo
Me abrazas sin pensar
Que tu alma se entrega a la mía
Suavemente mis ojos se reflejan en tu mar
Y al mirarte descubro
La caída de tus lágrimas
Trato de secarlas
Sin percibir que yo también lloraba
Sin soltar nuestras manos goteadas
Acabamos de descubrir
La encrucijada del destino
Que ahora sonríe al amor nacido
Salgo paciente sin que la vida me sorprenda
Calma emprendo de nuevo el camino
En mi alma renace la esperanza
De encontrar mí destino
De saber que existes en algún sitio
Pero a la vuelta de la esquina
Me asalta la razón
Apuñalando toda esa ilusión
Sonrío entre sombras danzarinas
Mientras veo correr mi vida
Me desplazo sin llegar a ser percibida
Deslizándome sobre el fino cordón
Rozo una piel que estremece mi corazón
Deteniendo mí paso sin ninguna razón
Descubro dos gotas de mar
Que me miran sin dejarme respirar
Mientras el mundo se detiene sin ningún pesar
Siento el latir de tu alma
Que resuena animosa
Rompiendo la cadenas herrumbrosas
En ese infinito segundo
Me abrazas sin pensar
Que tu alma se entrega a la mía
Suavemente mis ojos se reflejan en tu mar
Y al mirarte descubro
La caída de tus lágrimas
Trato de secarlas
Sin percibir que yo también lloraba
Sin soltar nuestras manos goteadas
Acabamos de descubrir
La encrucijada del destino
Que ahora sonríe al amor nacido