Kazor
Poeta adicto al portal
Grito de ausencias tras las cortinas,
la sangre recuerda al cuervo herido en la batalla,
otra luz se divisa en el pasillo,
otra lágrima camina hacia el horizonte.
La cama es una cárcel antigua y oxidada,
el amor ya no cubre la habitación del caos,
el cuadro dibuja los cádaveres deformes
de las penas y los humos del último cigarro.
Otra copa por favor.
Es lo que necesitas.
Otra vida, otro beso,
otra noche de belleza.
Carmín, la servilleta,
el espejo que te miente,
un móvil que agoniza
tras las llamadas perdidas.
Tu alma inmaterial no mueve la conciencia,
tus dias son de campo,
tus noches, dictaduras.
Mujer del arcoiris
tu sonrisa ya no baila,
solo conserva la apariencia
para nunca delatarse.
Las 10 de la noche,
el universo se detiene,
el cuervo posa sus plumas sobre la televisión,
el demonio vuelve a casa,
los golpes se suceden,
la muerte se aproxima,
las flores se preguntan si esto es amor.
la sangre recuerda al cuervo herido en la batalla,
otra luz se divisa en el pasillo,
otra lágrima camina hacia el horizonte.
La cama es una cárcel antigua y oxidada,
el amor ya no cubre la habitación del caos,
el cuadro dibuja los cádaveres deformes
de las penas y los humos del último cigarro.
Otra copa por favor.
Es lo que necesitas.
Otra vida, otro beso,
otra noche de belleza.
Carmín, la servilleta,
el espejo que te miente,
un móvil que agoniza
tras las llamadas perdidas.
Tu alma inmaterial no mueve la conciencia,
tus dias son de campo,
tus noches, dictaduras.
Mujer del arcoiris
tu sonrisa ya no baila,
solo conserva la apariencia
para nunca delatarse.
Las 10 de la noche,
el universo se detiene,
el cuervo posa sus plumas sobre la televisión,
el demonio vuelve a casa,
los golpes se suceden,
la muerte se aproxima,
las flores se preguntan si esto es amor.