HÉCTOR
Eres mi poesía; yo el instrumento inspirado.
Aunque no se te ve
eres vida y acción
en un alma apasionada:
eres sentido y aspiración.
Eres criatura y creada,
dibujada a las anchas
de Dios sólo,
querida y perpetuada.
Eres querida, poco vivida;
envidiada, muy olvidada,
eres todo en esta nada,
en un mundo convulsionado.
¡Y ahí tuviste cabida!
!Tuviste casa, el mismo cielo¡,
¡que embarrotado de barro!,
surgió María para este pueblo.
eres vida y acción
en un alma apasionada:
eres sentido y aspiración.
Eres criatura y creada,
dibujada a las anchas
de Dios sólo,
querida y perpetuada.
Eres querida, poco vivida;
envidiada, muy olvidada,
eres todo en esta nada,
en un mundo convulsionado.
¡Y ahí tuviste cabida!
!Tuviste casa, el mismo cielo¡,
¡que embarrotado de barro!,
surgió María para este pueblo.