puroamor
Poeta fiel al portal
Cada noche, su llanto rasga el cielo,
colmando de delirios y tormentos,
al alma, que sujeta a su consuelo,
implora que se acaben sus lamentos.
Penurias que sus ojos con recelo,
intentan encubrir avergonzados,
sabiendo que la culpa del revuelo,
tuvieron pues sus labios extasiados.
Amores prisioneros de los besos,
― de aquéllos que se viven de a ultranza ―,
y quieren entregarse con excesos,
creyendo que no existe la acechanza,
en hombres que de morbo son aviesos,
y gozan profanando la templanza.
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