Emmanuel Delawer
Poeta fiel al portal
Ya nada de lo que haces me consuela por que me siento ausente de mí,
miro al pasado y mi alimento son los sentimientos de dolor que no compartes,
la ausencia presente es acompañada por los constantes golpes de fatalidad
que inherente a mi persona se viven cada día más
y estaba acongojado llorando lágrimas sobre el mar
y estabas contentísima cuando me decías falaz,
pero de todas esas emociones que aún puedo amar,
ya no me siento por más que quiera capaz.
Y camino por momentos sobre las soledades sin nombres
que en mi mente se bifurcan buscandole justificación al dolor
aquellas, las cuales bajo todas tus mentiras escondes...
pero no lo pienses, tu no eres la culpable amor
no somos distintos al mentir, por seres que amamos
fuera de nosotros constantemente, infieles fuimos,
talvez hace mucho ya estábamos muertos,
no me abrazabas al dormir, yo no me entregaba a tus pechos.
La nostalgia se guía tras las intenciones de abandonarse a la inercia,
la caída libre muestra la libertad de la naturaleza,
el capricho se hace vanal en todo el esplendor de su ausencia
yo la ame por el sentimiento, no tan solo por la belleza,
cuanto escepticismo dimos a ese amor y su creencia,
ahora nos despreciamos, cuanta vileza,
cuando mueren dos amores, se destruye una existencia,
callas cuando ahora sufro, que pena, que tristeza.
En el amor uno sufre más y no digo que no sufrieras,
intento no pensar en las noches en que extrañe tu ausencia,
el alma no encontraba la pena para expresar el que no estuvieras,
sobre mi cuerpo tocando todas y cada una de estas letras,
que a tu éxtasis rendían infinita reverencia,
y que en esa cama que ahora se ahoga en soledades,
fantásticos orgasmos dejamos bajo las sabanas
que aclaman nuestros cuerpos denudos una vez más
Dime, ¿dónde estarán los te quieros bajo los cielos de una noche romántica?,
¿dónde estarán esos momentos tan tiernos en que con tu mirada fulminante
en mi corazón convergían las fantasías enarboladas por tu dulce boca
mientras de tus labios retornaba la miel que en tu entrepiernas gemían incesante,
apasionando los roces benévolos de los espermas sobre la rosa?
cada suspirar un gemido duplicado, una mirada, un te quiero, un te amo,
ahora la distancia consume en cada acto sus consecuencias
y al dolor que que en nuestros seres sentimos lo llamamos: amores de la inexistencia.
::tienes que corregir algunas palabras mal escritas x los acentos...::
::::