epimeteo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Aunque no aprendido en aula
no deja de ser verdad .
¿Nació el ave en libertad,
o prisionero en su jaula?.
Hacemos comparativos
con humanos sentimientos
olvidando por momentos
si son felices cautivos.
Creemos en su alegría ,
a veces en su tristeza
y con toda la franqueza
yo a ustedes preguntaría:
¿Tal vez por sagacidad ,
de estudiosos de la mente ,
descubren en su inconsciente
que odian la libertad?.
¿Son las simples reflexiones,
aun pecando de parciales,
amor a los animales
o a propias satisfacciones?.
Quiero expresar mi verdad,
en aforismos poéticos,
unos amores patéticos
de aves en cautividad.
Fueron puestos por sus dueños
en alfeizar de ventana;
se veían de mañana
y se contaban sus sueños.
En sus trinos amorosos
incluían desconsuelos.
Por no surcar esos cielos
dan suspiros dolorosos.
Fue tan grande su dolor,
tan frustrados sus empeños,
que ignorados de sus dueños
muriéronse por amor.
Como Romeo y Julieta
fue este, su triste final
que con muerte tan letal
acabaron su historieta.
¿A que es bonito, verdad?.
Más, tristes que verdaderos,
estos amores plumeros
son, pues, pura falsedad.
El final de su pasión,
fue que las aves murieron ,
no por lo que supusieron
sí no de una insolación.
Pues los dueños por despiste
los dejaron a sol pleno
y por la noche al sereno.
sin el agua y sin su alpiste.
Los amores de jilgueros,
parejos a los humanos,
se nos van de nuestras manos
hacia ocultos paraderos.
¡Déjense de veleidades!,
psicólogos de diseño
no pongan tanto su empeño
en ocultar las verdades.
Corríjanme , si yo yerro,
¿No ocurre esto muchas veces?,
Incluyan también a los peces
y en esta fauna, a los perros.
no deja de ser verdad .
¿Nació el ave en libertad,
o prisionero en su jaula?.
Hacemos comparativos
con humanos sentimientos
olvidando por momentos
si son felices cautivos.
Creemos en su alegría ,
a veces en su tristeza
y con toda la franqueza
yo a ustedes preguntaría:
¿Tal vez por sagacidad ,
de estudiosos de la mente ,
descubren en su inconsciente
que odian la libertad?.
¿Son las simples reflexiones,
aun pecando de parciales,
amor a los animales
o a propias satisfacciones?.
Quiero expresar mi verdad,
en aforismos poéticos,
unos amores patéticos
de aves en cautividad.
Fueron puestos por sus dueños
en alfeizar de ventana;
se veían de mañana
y se contaban sus sueños.
En sus trinos amorosos
incluían desconsuelos.
Por no surcar esos cielos
dan suspiros dolorosos.
Fue tan grande su dolor,
tan frustrados sus empeños,
que ignorados de sus dueños
muriéronse por amor.
Como Romeo y Julieta
fue este, su triste final
que con muerte tan letal
acabaron su historieta.
¿A que es bonito, verdad?.
Más, tristes que verdaderos,
estos amores plumeros
son, pues, pura falsedad.
El final de su pasión,
fue que las aves murieron ,
no por lo que supusieron
sí no de una insolación.
Pues los dueños por despiste
los dejaron a sol pleno
y por la noche al sereno.
sin el agua y sin su alpiste.
Los amores de jilgueros,
parejos a los humanos,
se nos van de nuestras manos
hacia ocultos paraderos.
¡Déjense de veleidades!,
psicólogos de diseño
no pongan tanto su empeño
en ocultar las verdades.
Corríjanme , si yo yerro,
¿No ocurre esto muchas veces?,
Incluyan también a los peces
y en esta fauna, a los perros.
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