Amores Que Matan

Six

Poeta recién llegado
Por su perfume de jazmines y aquella mata de pelo
Engalanada de claveles, cualquier hombre, que se tuviese por tal;
Habría dado, su sombrero de ala ancha, su daga y su mejor alazán.
“…Mire usted señorito, mírela usted bien…
¿Acaso conoció otros ojos como los de la niña? Pestañas de embrujo,
Abanicos, soplos de brisa, perfumando a su paso, el aire de azahares.
Tan negros como el azabache. Acais de noche sin luna
En donde perderse, para nunca más encontrarse.
Y esa boca. Labios de ambrosía, jugo de Dioses,
Néctar que promete, que enjuicia y mata, y derechito a la gloria,
Manda, con tan solo un roce de aire.
¡Niño, trae vino al señorito, que este si que tiene arte!...
Mire, señorito, mire como se mueve, que donaire lleva su vestido,
Con que gracia, mueve los volantes. ¡Jesús que arte!
Y esas manos, gorriones que cortan con sus suspiros,
Cualquier condena que del corazón emane…”
“…Payo, mire usted que cintura, deseando que dos brazos
Como dos remos; la estrechen y la guíen, la endulcen y la amarren;
La colmen de gloria eterna y como una reina la traten…”
“¿Y qué, que me dice de esos senos que casi escapan
Como cántaros a punto de rebosarse? No, payo, no se trata de un ardid,
Son un oasis en medio del “engañabobos” que hoy en día nos circunda
Y sus pezones sonrosados, una fábula con su sabia moraleja…
Y así, mientras la gitana vieja, engolosinaba con su labia,
El señorito andaluz, se enredaba, con solo mirar a la chiquilla,
Aunque a la quinceña, asustara…
En la noche, y cuando las estrellas asomaban, la niña perdió su inocencia.
En la mañana, y cuando el sol pretendía guiños matutinos,
Una cría sucia de tierra y vergüenza, sacudió su falda.
En su mirar, enajenada, el mundo dejó para siempre,
De prometerla esperanzas.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba