Despiertas entre calidas palabras
y parece que su voz es quien te canta
la mañana de una vieja vida
cuando creías que al amor era alegría.
Ni su nombre recuerdas por los besos
que planto entre palabras y bostezos
de una noche que no esperaba nada
tan solo el final de la jornada.
Y ella colecciona los te quiero
que se pierden como lagrimas al viento
de corazones que ya no tienen vida
de almas que siempre están heridas.
Y siempre, como vicio placentero
les regala un beso traicionero
con sus ojos que reflejan gran ternura
cuando pagan la cuota de la luna.
Un día le preguntas por su nombre
sonríe y nunca te responde
tan solo te mira divertida
y te dice es hora de la cita
Y ella colecciona los te quiero
de amores que nunca son, ni fueron
a pesar que le dicen cuanto te amo
ella ve la cartera y no el fulano.
Al final de la jornada tan cansada
llega a una casa, algo mas que arruinada
donde duerme cuando nace un nuevo día
donde espera que su voz sea alegria.
y parece que su voz es quien te canta
la mañana de una vieja vida
cuando creías que al amor era alegría.
Ni su nombre recuerdas por los besos
que planto entre palabras y bostezos
de una noche que no esperaba nada
tan solo el final de la jornada.
Y ella colecciona los te quiero
que se pierden como lagrimas al viento
de corazones que ya no tienen vida
de almas que siempre están heridas.
Y siempre, como vicio placentero
les regala un beso traicionero
con sus ojos que reflejan gran ternura
cuando pagan la cuota de la luna.
Un día le preguntas por su nombre
sonríe y nunca te responde
tan solo te mira divertida
y te dice es hora de la cita
Y ella colecciona los te quiero
de amores que nunca son, ni fueron
a pesar que le dicen cuanto te amo
ella ve la cartera y no el fulano.
Al final de la jornada tan cansada
llega a una casa, algo mas que arruinada
donde duerme cuando nace un nuevo día
donde espera que su voz sea alegria.