Jaimelavie
Poeta recién llegado
Dormimos en la misma cama
Tú en tu lado, y yo en el mio.
A las ocho en punto desayunamos,
Tú en tu silla, y yo en la mía.
Te beso cuando salgo
Y digo palabras tiernas al volver.
Ay mujercita, madre eres más que nada,
Cocinera, lavandera, de la casa, señora.
Lo que hagas, lo haces bien
Pero las noches, las paso yo
Tecleando el computador
Mientras tú descansas,
Mirando la televisión.
A las diez y media,
Antes del último cigarro del día,
Reservamos diez minutos para el amor:
Diez minutos para un amor funcional.
Diez minutos muy bien planificados,
Igual como la charla después de la comida.
Ay mujercita, cumplimos como ceñamos
Y, Por Dios,
hay días en que no podría explicar
Cuál de los dos me gustó más.
Tú en tu lado, y yo en el mio.
A las ocho en punto desayunamos,
Tú en tu silla, y yo en la mía.
Te beso cuando salgo
Y digo palabras tiernas al volver.
Ay mujercita, madre eres más que nada,
Cocinera, lavandera, de la casa, señora.
Lo que hagas, lo haces bien
Pero las noches, las paso yo
Tecleando el computador
Mientras tú descansas,
Mirando la televisión.
A las diez y media,
Antes del último cigarro del día,
Reservamos diez minutos para el amor:
Diez minutos para un amor funcional.
Diez minutos muy bien planificados,
Igual como la charla después de la comida.
Ay mujercita, cumplimos como ceñamos
Y, Por Dios,
hay días en que no podría explicar
Cuál de los dos me gustó más.
Última edición: