Martín Renán
Poeta adicto al portal
No me acostumbro
cuando te quiero más,
y no tener preocupación:
puedo pensar en ti ahora.
Me sueño,
donde quedó una lágrima;
en un tajo sangra, tu sonrisa
y se escapa tirano, mi rebeldía.
Me temo que no alcanza
la cita, para pedir perdón
con un dolor de harapos,
y volver a usarlo en un adiós.
En el jardín, así, desnuda,
empezaste con tus besos;
y quizá mañana desentierre
el dolor y tu amor que me suicida.
cuando te quiero más,
y no tener preocupación:
puedo pensar en ti ahora.
Me sueño,
donde quedó una lágrima;
en un tajo sangra, tu sonrisa
y se escapa tirano, mi rebeldía.
Me temo que no alcanza
la cita, para pedir perdón
con un dolor de harapos,
y volver a usarlo en un adiós.
En el jardín, así, desnuda,
empezaste con tus besos;
y quizá mañana desentierre
el dolor y tu amor que me suicida.