Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Henchida está tu piel por mi esperanza
que acude hasta impregnarte redentora
con todo lo que tierna y previsora
te brinda con amor y sin tardanza.
Llegando donde el claro se abalanza
-allí como si todo fuera aurora-
te entregas refulgente y protectora
haciéndote conmigo paz y alianza
Tu firme caminar toma el sendero
que va de tu esternón al nuevo día
luciendo como un cálido lucero...
Henchido está mi ser, Ana María,
del goce que amilagra verdadero
el verbo de tu sien y el alma mía.
que acude hasta impregnarte redentora
con todo lo que tierna y previsora
te brinda con amor y sin tardanza.
Llegando donde el claro se abalanza
-allí como si todo fuera aurora-
te entregas refulgente y protectora
haciéndote conmigo paz y alianza
Tu firme caminar toma el sendero
que va de tu esternón al nuevo día
luciendo como un cálido lucero...
Henchido está mi ser, Ana María,
del goce que amilagra verdadero
el verbo de tu sien y el alma mía.