Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me asomo a tu sonrisa verdadera
que llega provocando mi sonrisa,
al tacto de tu piel que viene aprisa
haciéndose en mi piel enredadera.
Me nutro de tus ojos, zalamera,
por darme a tu verdad sin más premisa
y al fuego que levantas con tu brisa
si a fuego te me entregas toda entera.
Te nombro si tu ausencia da sequía
a mi plexo solar, al ser que habito,
perdido y con el alma en lejanía…
Me asomo a tu virtud si necesito
la fuerza con la que enfrentar el día
y cuando en desazón tu nombre grito.
que llega provocando mi sonrisa,
al tacto de tu piel que viene aprisa
haciéndose en mi piel enredadera.
Me nutro de tus ojos, zalamera,
por darme a tu verdad sin más premisa
y al fuego que levantas con tu brisa
si a fuego te me entregas toda entera.
Te nombro si tu ausencia da sequía
a mi plexo solar, al ser que habito,
perdido y con el alma en lejanía…
Me asomo a tu virtud si necesito
la fuerza con la que enfrentar el día
y cuando en desazón tu nombre grito.