jocastilla
Poeta recién llegado
Pasaste de la cepa de tus padres,
David, hace ya muchos años,
al racimo soleado de tu infancia
con poda sanitaria y ortodoncia;
del prensado y embotellado escolar
con video teatral y test de ansiedad
hasta titularte en un Ciclo Superior;
y a tu descorche laboral y relacional,
con tu denominación de origen.
Cual vino embotellado
en placenta de cristal,
eres hijo nacido de madre,
una tierra en que echaste raíz,
y de padre, un sol que te calentó:
doce años de vino de crianza
que yo mismo aderecé y
de los que fui bodeguero.
Fui un viticultor impaciente
con tu bici en Azuaga,
y un enólogo atolondrado
en El Grove y en Chipiona.
Otros años más de maduración
en los que estuve con pena ausente;
perdí tu aroma y sabor por el camino.
Al final, hubo descorche y degustación
sin que yo llegara a ser tu sumiller.
Saboreo y degusto tu recuerdo
con fruición y delectación,
entre brumas risueñas de tu niñez
y efluvios ausentes de tu adolescencias,
caldo añorado de un vino joven
que me consuela y enorgullece.
David, hace ya muchos años,
al racimo soleado de tu infancia
con poda sanitaria y ortodoncia;
del prensado y embotellado escolar
con video teatral y test de ansiedad
hasta titularte en un Ciclo Superior;
y a tu descorche laboral y relacional,
con tu denominación de origen.
Cual vino embotellado
en placenta de cristal,
eres hijo nacido de madre,
una tierra en que echaste raíz,
y de padre, un sol que te calentó:
doce años de vino de crianza
que yo mismo aderecé y
de los que fui bodeguero.
Fui un viticultor impaciente
con tu bici en Azuaga,
y un enólogo atolondrado
en El Grove y en Chipiona.
Otros años más de maduración
en los que estuve con pena ausente;
perdí tu aroma y sabor por el camino.
Al final, hubo descorche y degustación
sin que yo llegara a ser tu sumiller.
Saboreo y degusto tu recuerdo
con fruición y delectación,
entre brumas risueñas de tu niñez
y efluvios ausentes de tu adolescencias,
caldo añorado de un vino joven
que me consuela y enorgullece.