darwinsin
Poeta que considera el portal su segunda casa
Maldición voraz,
tu belleza,
tus ojos;
la imprecación angelical.
Mi perfume
y tu perfume se combinan;
tú percibes mi perfume
yo tu maldición.
Anatemizado por tu tierna sonrisa
y sensualidad,
tu cabello me acaricia,
eres tú mi santería
yo tu juguete vudú;
¡maldición estoy enamorado o estoy maldito!
y sensualidad,
tu cabello me acaricia,
eres tú mi santería
yo tu juguete vudú;
¡maldición estoy enamorado o estoy maldito!
Última edición: