Aisha Baranowska
Poeta que considera el portal su segunda casa
recorro los senderos
del cielo cuya tempestad
me arrebata
el alma
tan poderoso
su silencio
la mirada
que petrifica
la mirada
que estremece
voy besando
la luz de su frente
y las nubes de su oscuridad
con ímpetu apasionado
y no quiero libertad
viajo a través de la niebla
de las inquietudes
atravieso la máscara
de fríaldad
rompiendo el hielo
que empieza a derretirse
pues, es contagioso este fuego
esta locura pasional
es como la fiebre nocturna
que se apodera de todo
y ardemos dos cerillas
que se desquiciaron por completo
nos olvidamos del mundo entero
y somos luna y el viento salvaje
sol de la existencia quemada hasta la ceniza -
vamos despacio y sin ninguna prisa
porque el tiempo dejó de existir...
y somos tierra y noche
tenebroso aliento
en que ha de morir el yo
para renacer en ti...
aplastando la blancura
el azul del firmamento
vuelve negra su cordura
y crecen las alas del fuego...
aquí estamos
luna y sol
y somos cielo
.
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[07/01/2014]