Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Anclada en el umbral de la inconsciencia,
perdida donde Dios no dice nada,
el alma se hace barca naufragada,
ajada en el reprís de la impaciencia.
Se nutre de la mera inconsistencia
nacida de la mente enajenada,
sin Él no encuentra luz arrebolada
y muerta nada debe a la experiencia.
Fallece de dolor, de no sentirse,
inmensa donde el pecho pecho prima,
en una inmediatez por concebirse.
Anclada en el umbral que más estima
el alma se desangra por vivirse
en medio del volcán de una alta cima.
22/03/2019
perdida donde Dios no dice nada,
el alma se hace barca naufragada,
ajada en el reprís de la impaciencia.
Se nutre de la mera inconsistencia
nacida de la mente enajenada,
sin Él no encuentra luz arrebolada
y muerta nada debe a la experiencia.
Fallece de dolor, de no sentirse,
inmensa donde el pecho pecho prima,
en una inmediatez por concebirse.
Anclada en el umbral que más estima
el alma se desangra por vivirse
en medio del volcán de una alta cima.
22/03/2019