jesus dimitrov
Poeta recién llegado
Triunfante invade tu alma mi cuerpo
impresionante derrama la rosa
divagante de tu boca
desencadenante de pasiones de tormenta.
Y se va escondiendo el temor en el silencio
dando gritos de sensaciones celestiales
y se afixia la tierna forma de tus labios
para revivir la fruncida fiera de la deseada carne.
Trasmite en un caducado acento casi sin sonido
un inclemente borde de la desesperación lujuriosa
por que son los detalles los que
crean el amor mas profundo que embriaga la dulzura.
Y mi sensible y tosco a veces trasparente
de la conciencia del océano
y el pasar de las nubes
se detiene a observar si estás
para seguir en la ilusión de un mundo sin comienzo.
Has visto mi amada no hay sueño sin tu alma
sola la mía no ve el futuro
sino un recuerdo sin memoria
en la relatividad y el tiempo.
impresionante derrama la rosa
divagante de tu boca
desencadenante de pasiones de tormenta.
Y se va escondiendo el temor en el silencio
dando gritos de sensaciones celestiales
y se afixia la tierna forma de tus labios
para revivir la fruncida fiera de la deseada carne.
Trasmite en un caducado acento casi sin sonido
un inclemente borde de la desesperación lujuriosa
por que son los detalles los que
crean el amor mas profundo que embriaga la dulzura.
Y mi sensible y tosco a veces trasparente
de la conciencia del océano
y el pasar de las nubes
se detiene a observar si estás
para seguir en la ilusión de un mundo sin comienzo.
Has visto mi amada no hay sueño sin tu alma
sola la mía no ve el futuro
sino un recuerdo sin memoria
en la relatividad y el tiempo.