Andas por mi alma, agitando campanas
pasas por mi piel, transmitiendo el temblor.
En tus sábanas blancas, descubrí las mañanas
con el sol de tus ojos, renací y me hice flor.
pasas por mi piel, transmitiendo el temblor.
En tus sábanas blancas, descubrí las mañanas
con el sol de tus ojos, renací y me hice flor.
En el mundo de tus manos, me hice rey y poeta
la simpleza de un mate, se hizo beso y canción.
Y a mi alma sosegada, arrumbada , ya quieta
como a un volcan perdido, trajiste tu pasión.
la simpleza de un mate, se hizo beso y canción.
Y a mi alma sosegada, arrumbada , ya quieta
como a un volcan perdido, trajiste tu pasión.
Y despertaron los pájaros, llenamos de guirnaldas
el balcón. La cocina, se vistió de color.
Mi olvidada pasión, se trepó por tus faldas,
como un náufrago herido, buscando tu calor.
el balcón. La cocina, se vistió de color.
Mi olvidada pasión, se trepó por tus faldas,
como un náufrago herido, buscando tu calor.
Ha pasado ya un año, de viajes y andenes,
de volver a encontrarte, de extrañar tu candor.
Los trenes me llevaron. Y volví por los trenes
Ya no quiero marcharme, ya no quiero...mi amor.
de volver a encontrarte, de extrañar tu candor.
Los trenes me llevaron. Y volví por los trenes
Ya no quiero marcharme, ya no quiero...mi amor.
Marino Fabianesi