joanna_dt
Poeta adicto al portal
ANCLAS Y ATADURAS
Tan solitarios los espacios de mi alrededor
entre silencios constantes que aturden
las luces se apagan y quedo sólo yo
quien se apega a las almohadas frías que huyen
Y en un encuentro sempiterno con las lágrimas
mientras sueño despierta pues mi insomnio me atrapa
escuchando voces para no sentirme amenazada
por esa demencia de nostalgia que aún me ataca
Los sentidos perdidos entre el vino y la chatarra
en una noche tan triste, larga y nauseabunda
llega la mañana que sin tregua no se apiada
de mis pobres esperanzas, esas que se inundan
Cuando escucho las campanas, no hay salida
ni que aísle mi mirada de ese viejo reloj
el tiempo me carcome, la ansiedad me calcina
mientras que a mi alma no termina de llegar perdón
Que si el odio y el rencor matan todo, eso dicen
todos aquellos que aún así no dan amor
tanto que me cuido a ver si desaparecen cicatrices
pero allí siguen en mi y de a poco muero yo.
Son pocas anclas a las que sobrevivo
me acostumbré a pensar que a algo pertenezco
lo cierto es que sentir que sin ellas no vivo
es tan mentira como que morir merezco.
Por eso me libero de anclas y ataduras
y falsas promesas que me hicieron viejos tiempos
me depuro de dudas y de amarguras
dejo ir mis lamentos...me renuevo !
Joanna Plux
Tan solitarios los espacios de mi alrededor
entre silencios constantes que aturden
las luces se apagan y quedo sólo yo
quien se apega a las almohadas frías que huyen
Y en un encuentro sempiterno con las lágrimas
mientras sueño despierta pues mi insomnio me atrapa
escuchando voces para no sentirme amenazada
por esa demencia de nostalgia que aún me ataca
Los sentidos perdidos entre el vino y la chatarra
en una noche tan triste, larga y nauseabunda
llega la mañana que sin tregua no se apiada
de mis pobres esperanzas, esas que se inundan
Cuando escucho las campanas, no hay salida
ni que aísle mi mirada de ese viejo reloj
el tiempo me carcome, la ansiedad me calcina
mientras que a mi alma no termina de llegar perdón
Que si el odio y el rencor matan todo, eso dicen
todos aquellos que aún así no dan amor
tanto que me cuido a ver si desaparecen cicatrices
pero allí siguen en mi y de a poco muero yo.
Son pocas anclas a las que sobrevivo
me acostumbré a pensar que a algo pertenezco
lo cierto es que sentir que sin ellas no vivo
es tan mentira como que morir merezco.
Por eso me libero de anclas y ataduras
y falsas promesas que me hicieron viejos tiempos
me depuro de dudas y de amarguras
dejo ir mis lamentos...me renuevo !
Joanna Plux