Muchos fueron los poetas
que a mi tierra le cantaron,
pregonando su alegría,
su gallardía, su garbo,
su risa, su algarabía,
su sol, su mujer, su canto,
con el crujir de guitarra
en las manos de un gitano,
le compusieron poesías,
pero en su canto olvidaron,
que la vieja andalucía
pasó la vida llorando,
en manos de unos señores
que hasta el sudor le robaron.
De charanga y pandereta
tacho a España un tal... machado,
y el español ofendido,
esta verdad arrastraron
hasta que en despeñaperros
como a un vácie la tiraron,
cayendo en andalucia
la ofensa de aquel hermano,
que anduvo tantos caminos
y murió en sitio extraño.
que a mi tierra le cantaron,
pregonando su alegría,
su gallardía, su garbo,
su risa, su algarabía,
su sol, su mujer, su canto,
con el crujir de guitarra
en las manos de un gitano,
le compusieron poesías,
pero en su canto olvidaron,
que la vieja andalucía
pasó la vida llorando,
en manos de unos señores
que hasta el sudor le robaron.
De charanga y pandereta
tacho a España un tal... machado,
y el español ofendido,
esta verdad arrastraron
hasta que en despeñaperros
como a un vácie la tiraron,
cayendo en andalucia
la ofensa de aquel hermano,
que anduvo tantos caminos
y murió en sitio extraño.