Francisco Iván Pazualdo
Poeta veterano en el portal
La boca finamente esculpida
con meticulosa sensatez,
la carmesí boca que reblandece
la severidad de lo insano,
la boca, el rostro, las mejillas,
la nariz, el cuello, la mirada
y esa andanada de ternura.
Artífice alud que fungiera de artesano,
que elongara en usted la humedad
y que el zumo del barro
a cuentagotas, fuera instrumento
para moldear el amor…
Que por usted no contengo.
Los mesurados trazos de su faz
son coplas inmaculadas,
que argentan las sienes del alfarero,
con las briosas escamas del arte…
La boca finamente esculpida,
la boca, el rostro, las mejillas,
la nariz, el cuello, la mirada
y esa andanada de ternura.
con meticulosa sensatez,
la carmesí boca que reblandece
la severidad de lo insano,
la boca, el rostro, las mejillas,
la nariz, el cuello, la mirada
y esa andanada de ternura.
Artífice alud que fungiera de artesano,
que elongara en usted la humedad
y que el zumo del barro
a cuentagotas, fuera instrumento
para moldear el amor…
Que por usted no contengo.
Los mesurados trazos de su faz
son coplas inmaculadas,
que argentan las sienes del alfarero,
con las briosas escamas del arte…
La boca finamente esculpida,
la boca, el rostro, las mejillas,
la nariz, el cuello, la mirada
y esa andanada de ternura.