epimeteo
Poeta que considera el portal su segunda casa
No he de callar por más que con el dedo,
ya tocando la boca o ya la frente,
silencio avises o amenaces miedo.
¿No ha de haber un espíritu valiente?
¿Siempre se ha de sentir lo que se dice?
¿Nunca se ha decir lo que se siente?........
Quevedo
Se extiende la “bonhomía”
que a la sinrazón vinculo
y dada es al disimulo
con toda la hipocresía.
A un terrorista un buen día,
el interés perdonó
y al personaje le dio
un beneficio muy grande.
Al que a un ejército mande
la madre que le parió.
Existe contradicción
latente en el ser humano
y en su recóndito arcano
no encuentra la precisión.
Mas llega a la convicción,
en busca de los remedios,
que en este mundo de asedios
la conciencia hay que acallar.
Si a buen fin se ha de llegar
se justifican los medios.
Hay tanta perversidad
inoculada en el ser
que confundimos querer
con lo que es necesidad.
Pues así es la humanidad
y sus valores invierte;
en su delirio no advierte
que en contradicción se encierra,
pues justifica la guerra
siendo otra pena de muerte.
De necios es pretender
negar la clara evidencia;
negra o blanca la violencia
no tiene razón de ser.
Quiero dar mi parecer
y en mi verdad me apalanco
por decir en tono franco
que con mis versos integro
la roja sangre del negro
que hermano con la del blanco
ya tocando la boca o ya la frente,
silencio avises o amenaces miedo.
¿No ha de haber un espíritu valiente?
¿Siempre se ha de sentir lo que se dice?
¿Nunca se ha decir lo que se siente?........
Quevedo
Se extiende la “bonhomía”
que a la sinrazón vinculo
y dada es al disimulo
con toda la hipocresía.
A un terrorista un buen día,
el interés perdonó
y al personaje le dio
un beneficio muy grande.
Al que a un ejército mande
la madre que le parió.
Existe contradicción
latente en el ser humano
y en su recóndito arcano
no encuentra la precisión.
Mas llega a la convicción,
en busca de los remedios,
que en este mundo de asedios
la conciencia hay que acallar.
Si a buen fin se ha de llegar
se justifican los medios.
Hay tanta perversidad
inoculada en el ser
que confundimos querer
con lo que es necesidad.
Pues así es la humanidad
y sus valores invierte;
en su delirio no advierte
que en contradicción se encierra,
pues justifica la guerra
siendo otra pena de muerte.
De necios es pretender
negar la clara evidencia;
negra o blanca la violencia
no tiene razón de ser.
Quiero dar mi parecer
y en mi verdad me apalanco
por decir en tono franco
que con mis versos integro
la roja sangre del negro
que hermano con la del blanco