El Poeta del Asfalto
Poeta adicto al portal
El tren, como la vida, tiene muchas puertas.
Para unos, cerradas. Para otros, abiertas.
A veces quisiera ser más fuerte y no tan cobarde.
Anchas las paredes de los ministerios, de los correccionales,
de nuestras vergüenzas.
Pibes que van a ningún lado,
pegando con Poxiran sueños de papel y cartón.
Hagamos lugar dentro del vagón.
¿De que sirve soñar con un mundo mejor, si mientras tanto pasa el tiempo,
Y veremos que mañana nos trae el resultado de lo que no hicimos hoy?.
Amanece en la estación.
Te veo dormir. La cabecita sobre el apoyabrazos de cemento.
Los mocos han hecho un surco entre tu nariz y tus labios.
Mañana, tal vez, por unas monedas me rompas los míos,
y no podré culpar a la mala suerte.
¿Quien podría no quererte? Y sin embargo te dejamos ahí.
Noche a noche.
Año a año.
Vida a vida.
Duerme y duerme el pibe. Poco importa que el cielo sangre día.
En sueños envídias tal vez al tren,
Él, sobre el lomo de los rieles.
Sabe al menos donde vá y de donde viene.
Tú, te despertaste como un charco más después del aguacero.
De tus padres verdaderos poco has sabido.
Volver a la tierra es el destino.
Como el de todos.
Sólo que más duro tu camino:
Trabajar desde niño para llegar a mañana,
rodeado de los que no te defendemos.
El tren se va pibe. Yo corro desesperado.
Pero no tras él, sino, intentando alcanzar las estampitas,
que, por el andén, huyen de tu soñolienta mano.
Tal vez te las alcance,
o tal vez decida irme impotente con ese viento.
Ese viento egoísta que sopla por separarnos.
El tren se va pibe.
El tren se va.
Nadie podrá decir nada,
si no quieres despertar.
Para unos, cerradas. Para otros, abiertas.
A veces quisiera ser más fuerte y no tan cobarde.
Anchas las paredes de los ministerios, de los correccionales,
de nuestras vergüenzas.
Pibes que van a ningún lado,
pegando con Poxiran sueños de papel y cartón.
Hagamos lugar dentro del vagón.
¿De que sirve soñar con un mundo mejor, si mientras tanto pasa el tiempo,
Y veremos que mañana nos trae el resultado de lo que no hicimos hoy?.
Amanece en la estación.
Te veo dormir. La cabecita sobre el apoyabrazos de cemento.
Los mocos han hecho un surco entre tu nariz y tus labios.
Mañana, tal vez, por unas monedas me rompas los míos,
y no podré culpar a la mala suerte.
¿Quien podría no quererte? Y sin embargo te dejamos ahí.
Noche a noche.
Año a año.
Vida a vida.
Duerme y duerme el pibe. Poco importa que el cielo sangre día.
En sueños envídias tal vez al tren,
Él, sobre el lomo de los rieles.
Sabe al menos donde vá y de donde viene.
Tú, te despertaste como un charco más después del aguacero.
De tus padres verdaderos poco has sabido.
Volver a la tierra es el destino.
Como el de todos.
Sólo que más duro tu camino:
Trabajar desde niño para llegar a mañana,
rodeado de los que no te defendemos.
El tren se va pibe. Yo corro desesperado.
Pero no tras él, sino, intentando alcanzar las estampitas,
que, por el andén, huyen de tu soñolienta mano.
Tal vez te las alcance,
o tal vez decida irme impotente con ese viento.
Ese viento egoísta que sopla por separarnos.
El tren se va pibe.
El tren se va.
Nadie podrá decir nada,
si no quieres despertar.