LaURis
Amor Completo
Dueto:
__LaURiTa__
Pavel Eduren
Vestida de grandes colores se presenta,
entre ojos vidriosos nos convence.
Como niño huérfano le acogemos bajo el brazo,
dicen que es lo último que se pierde.
Nada resuelve, pero todo abarca,
como la soledad maldita que nos ronda,
como fantasma que en el panteón vaga.
Pero, entre tanta espera, su risa desvanece
ya no hay llanto, no hay prisa,
como fría brisa, el rostro nos desprende.
Aún cuando siga arraigada en los más dulces placeres
su esencia ya le avisa,
no hay tiempo para esperar,
se está volviendo marchita.
Menguando, se esfuma hasta desaparecer,
abriendo un vacio en el pecho
sin color-olor-sabor.
La espera se convierte en letargo
el letargo en olvido, la esperanza
en muerte sin sonrisa, frágil, sin abrigo.
¿Acaso se puede vivir sin esperanzas?
Entre las hojas del árbol desnudo
resquebrajado de frio
han muerto las mias,
han sucumbido al olvido,
yace triste mi fe,
se ha confinado al exilio.
__LaURiTa__
Pavel Eduren
Vestida de grandes colores se presenta,
entre ojos vidriosos nos convence.
Como niño huérfano le acogemos bajo el brazo,
dicen que es lo último que se pierde.
Nada resuelve, pero todo abarca,
como la soledad maldita que nos ronda,
como fantasma que en el panteón vaga.
Pero, entre tanta espera, su risa desvanece
ya no hay llanto, no hay prisa,
como fría brisa, el rostro nos desprende.
Aún cuando siga arraigada en los más dulces placeres
su esencia ya le avisa,
no hay tiempo para esperar,
se está volviendo marchita.
Menguando, se esfuma hasta desaparecer,
abriendo un vacio en el pecho
sin color-olor-sabor.
La espera se convierte en letargo
el letargo en olvido, la esperanza
en muerte sin sonrisa, frágil, sin abrigo.
¿Acaso se puede vivir sin esperanzas?
Entre las hojas del árbol desnudo
resquebrajado de frio
han muerto las mias,
han sucumbido al olvido,
yace triste mi fe,
se ha confinado al exilio.