Black-Iron-Cross
Poeta recién llegado
Lo que siento no es rabia, no es ira y aunque todo haya sido mentira en mi vida.... no me importa ya en definitiva.
Humanidad sin fantasía
colmada de codicia y avaricia; la malicia....
Defraudado y desfalcado por la vida.
Y ahora Tú, Tú ajustador de mi alma enmudecida y decidida, mi ángel guardián y vigía; escapaste de mi ser, abandonaste me dejaste no pudiste ser constante, te cansaste...
Por lo tanto Su verdad no es mas ya para mi, ya no la quiero y en desespero me entrego...
a un ángel negro,
ahora me encuentro en sombras, ruinas, maldad y en oscuridad abandono mi creencia y Tu voluntad.
Ahora me libero y cuando veo de nuevo me encuentro prisionero,
ahora de mi ángel negro.
Su frialdez, su vanidez e insensatez, la crueldad de la maldad, me siento pregonero del infierno.
No te temo, me vigilas me cobijas y me entiendes,
una vez fui bueno y no conseguí nada bueno.
He sido golpeado maltratado, avergonzado y humillado hasta sentirme acorralado,
ahora solo quiero ángel negro; quiero venganza y quiero su desgracia quiero ser dueño de su esperanza, esta vida me torturó y sin razón desangro mi corazón-- de dolor....
Te entrego mi carne en hueso, te entrego mi mente y ente, es suficiente, fuego contra fuego,
mal por mal,
venganza, lo pagarán...
ya verán....
No mas sentimientos, frío, seco; como el hielo...
La crueldad ahora parte de mi oscura humanidad con tu ayuda marcará;
mi senda en la eternidad al servicio de la maldad.
Humanidad sin fantasía
colmada de codicia y avaricia; la malicia....
Defraudado y desfalcado por la vida.
Y ahora Tú, Tú ajustador de mi alma enmudecida y decidida, mi ángel guardián y vigía; escapaste de mi ser, abandonaste me dejaste no pudiste ser constante, te cansaste...
Por lo tanto Su verdad no es mas ya para mi, ya no la quiero y en desespero me entrego...
a un ángel negro,
ahora me encuentro en sombras, ruinas, maldad y en oscuridad abandono mi creencia y Tu voluntad.
Ahora me libero y cuando veo de nuevo me encuentro prisionero,
ahora de mi ángel negro.
Su frialdez, su vanidez e insensatez, la crueldad de la maldad, me siento pregonero del infierno.
No te temo, me vigilas me cobijas y me entiendes,
una vez fui bueno y no conseguí nada bueno.
He sido golpeado maltratado, avergonzado y humillado hasta sentirme acorralado,
ahora solo quiero ángel negro; quiero venganza y quiero su desgracia quiero ser dueño de su esperanza, esta vida me torturó y sin razón desangro mi corazón-- de dolor....
Te entrego mi carne en hueso, te entrego mi mente y ente, es suficiente, fuego contra fuego,
mal por mal,
venganza, lo pagarán...
ya verán....
No mas sentimientos, frío, seco; como el hielo...
La crueldad ahora parte de mi oscura humanidad con tu ayuda marcará;
mi senda en la eternidad al servicio de la maldad.