Alan Daniel Giampietro
Poeta recién llegado
Había perdido mis alas en guerra,
y me vi vagando por mundos extraños
andariego por tierra,
pasaron días, años.
Un buen día mi promesa
apareció frente a mis ojos
en forma de princesa,
con mirada clara, pelo largo y labios rojos.
Esos cuatro caminos
confusos se transformaron en uno.
Me volví a juntar con mi destino
que alguno
una vez me arrebato.
Después de un rato,
aquella princesa y este ángel
se fueron a un mundo
de amor y de piel.
Donde lo eterno es un segundo
lo amargo sabe a miel.
Ahí, en los besos profundos
y tus ausencias de hiel.
y me vi vagando por mundos extraños
andariego por tierra,
pasaron días, años.
Un buen día mi promesa
apareció frente a mis ojos
en forma de princesa,
con mirada clara, pelo largo y labios rojos.
Esos cuatro caminos
confusos se transformaron en uno.
Me volví a juntar con mi destino
que alguno
una vez me arrebato.
Después de un rato,
aquella princesa y este ángel
se fueron a un mundo
de amor y de piel.
Donde lo eterno es un segundo
lo amargo sabe a miel.
Ahí, en los besos profundos
y tus ausencias de hiel.