Damari
Poeta que considera el portal su segunda casa
Miro a un ángel,
que observa el cielo
que evita el contacto directo.
Quizás no esté tocada por sus dedos
y que el destino sea solo eso,
un pasaje de ida y vuelta,
en la subida de la noria.
Siempre en círculos,
con alguna parada en el mismo sitio,
sin variar,
sin la suerte de salir despedida a otro lugar
Movimiento aburrido,tambaleo
y vuelta a pasar
por la presencia de ese ángel
que sigue evitando la mirada.
¿Existen los milagros?
Si es así...mírame y haz que pare esta rueda
déjame caminar
despójame del destino
o, simplemente,
déjame volar.
que observa el cielo
que evita el contacto directo.
Quizás no esté tocada por sus dedos
y que el destino sea solo eso,
un pasaje de ida y vuelta,
en la subida de la noria.
Siempre en círculos,
con alguna parada en el mismo sitio,
sin variar,
sin la suerte de salir despedida a otro lugar
Movimiento aburrido,tambaleo
y vuelta a pasar
por la presencia de ese ángel
que sigue evitando la mirada.
¿Existen los milagros?
Si es así...mírame y haz que pare esta rueda
déjame caminar
despójame del destino
o, simplemente,
déjame volar.