Es Angelita una dama, de finos modales,
nacida en noble hacienda
porta insignes apellidos,
mas, el romance ardiente
con aquel escultor desvalido,
dejo vacías las cuentas
y los cuadros en el montepío.
En su educada mesa
es el lustre bien austero
en la diaria pitanza,
las judías y garbanzos
manjares de puchero
en loza fina son servidos
por escuálido doméstico.
Adiestrada como princesa,
se comporta en el tablero
como gran dama
tomando uno por uno
los garbanzos,viudos de chorizos y ternero,
ligera con las escasas viandas
levanta sus reales posaderas
y entrando en el salón grande, observa,
el calamitoso estado, de las sillas y moquetas.
Recibirá allí, de buen grado,
a los periodistas...cotillas de las letras...
que quieren saber como caso y descaso,
a cambio de unas pocas monedas.
nacida en noble hacienda
porta insignes apellidos,
mas, el romance ardiente
con aquel escultor desvalido,
dejo vacías las cuentas
y los cuadros en el montepío.
En su educada mesa
es el lustre bien austero
en la diaria pitanza,
las judías y garbanzos
manjares de puchero
en loza fina son servidos
por escuálido doméstico.
Adiestrada como princesa,
se comporta en el tablero
como gran dama
tomando uno por uno
los garbanzos,viudos de chorizos y ternero,
ligera con las escasas viandas
levanta sus reales posaderas
y entrando en el salón grande, observa,
el calamitoso estado, de las sillas y moquetas.
Recibirá allí, de buen grado,
a los periodistas...cotillas de las letras...
que quieren saber como caso y descaso,
a cambio de unas pocas monedas.