Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
En esas noches con almas,
en esas horas con cuerpos,
te vi arquearte en la penumbra,
y al arquearte suspirabas,
suspirabas de amor porque mis
suspiros te llenaban,
porque entornabas tus ojos con el matiz
explicable del pudor,
caían también los míos de tanto amarte
y que, de tanto besarte, ascendieron al cielo
desde los abismal.
Guardamos memoria,
tus manos fueron una de esas partes y tu
cabello humedecido por ansiedades
que reconocen mis ansiedades,
fueron el espacio clandestino dibujado por
fracciones de tiempo,
y por mis seductoras audacias que te fecundaron.
Ámame cada vez porque cada vez será irrepetible,
el silencio será la herencia que permanecerá
guardando nuestro bello recuerdo de espíritus
aunados...
en esas horas con cuerpos,
te vi arquearte en la penumbra,
y al arquearte suspirabas,
suspirabas de amor porque mis
suspiros te llenaban,
porque entornabas tus ojos con el matiz
explicable del pudor,
caían también los míos de tanto amarte
y que, de tanto besarte, ascendieron al cielo
desde los abismal.
Guardamos memoria,
tus manos fueron una de esas partes y tu
cabello humedecido por ansiedades
que reconocen mis ansiedades,
fueron el espacio clandestino dibujado por
fracciones de tiempo,
y por mis seductoras audacias que te fecundaron.
Ámame cada vez porque cada vez será irrepetible,
el silencio será la herencia que permanecerá
guardando nuestro bello recuerdo de espíritus
aunados...
Última edición: