Miguel P.
Poeta recién llegado
Que fortuna tan grande tengo,
inmensa suerte la mía
El que tus ojos además de bellos ,
tengan tanta rebeldía
Que aunque tanto me ignores,
y con tu trato te hagas la fría
Que aunque tú rostro voltees,
y actúes como si nada ocurría.
Tus ojos solos me busquen,
y tú mirada se venga directo a la mía.
Porque aunque sea por instantes,
se nota a la lejanía
Ese interés tuyo en mirarme,
con cierta picardía
A mi me sucede lo mismo,
intentarlo mejor no podría
Pero al saberte tan cerca,
mi vista hacia ti se desvía.
Eres tan bonita y tienes algo,
que con solo verte se alegra mi día
Que seguir intentando evitarlo,
casi imposible sería.
Lastima que hay situaciones,
que no cualquiera entendería
A veces toca frenar las emociones
no todo se puede en la vida.
inmensa suerte la mía
El que tus ojos además de bellos ,
tengan tanta rebeldía
Que aunque tanto me ignores,
y con tu trato te hagas la fría
Que aunque tú rostro voltees,
y actúes como si nada ocurría.
Tus ojos solos me busquen,
y tú mirada se venga directo a la mía.
Porque aunque sea por instantes,
se nota a la lejanía
Ese interés tuyo en mirarme,
con cierta picardía
A mi me sucede lo mismo,
intentarlo mejor no podría
Pero al saberte tan cerca,
mi vista hacia ti se desvía.
Eres tan bonita y tienes algo,
que con solo verte se alegra mi día
Que seguir intentando evitarlo,
casi imposible sería.
Lastima que hay situaciones,
que no cualquiera entendería
A veces toca frenar las emociones
no todo se puede en la vida.