Esqueleto Piel
Poeta recién llegado
Desde el yerto esqueleto,
a lo inmenso emerjo.
Necesito realmente estar tranquilo. Descansar. Dormitar, disfrutar la liviandad que implica el dormir durante un largo y sucesivo período.
Irme, alejarme del péndulo. Acercarme al fulgor.
Dejar de sentir –solo-, desde el esqueleto. Mejor peregrinarme a los confines del ánima.
Amarme, para amarte, amarlos; para espectar en paz la magnanimidad que significa trascender la vida anclado a esta materia corpórea, hasta el óbito yacer (¿quién quebrantará los designios inefables del Dios?).
¿De dónde vienen volando esas palabras que aterrizan sobre mi muñeca para saltar a los papeles? Todas parten desde ese más allá al que no llega el exterior terrestre.
Lograr percibir la vida,
brotando y sacudiéndose
desde,
las hojas de un árbol.
Admirar,
cada día,
el retrato pintado
en los lienzos del cielo.
(No podía publicar en el foro surrealista, quedo aquí entonces)
a lo inmenso emerjo.
Necesito realmente estar tranquilo. Descansar. Dormitar, disfrutar la liviandad que implica el dormir durante un largo y sucesivo período.
Irme, alejarme del péndulo. Acercarme al fulgor.
Dejar de sentir –solo-, desde el esqueleto. Mejor peregrinarme a los confines del ánima.
Amarme, para amarte, amarlos; para espectar en paz la magnanimidad que significa trascender la vida anclado a esta materia corpórea, hasta el óbito yacer (¿quién quebrantará los designios inefables del Dios?).
¿De dónde vienen volando esas palabras que aterrizan sobre mi muñeca para saltar a los papeles? Todas parten desde ese más allá al que no llega el exterior terrestre.
Lograr percibir la vida,
brotando y sacudiéndose
desde,
las hojas de un árbol.
Admirar,
cada día,
el retrato pintado
en los lienzos del cielo.
(No podía publicar en el foro surrealista, quedo aquí entonces)