I
Quisiera poder con mi verso
Decirte lo mucho que te amo;
Lo tanto que yo necesito
Tus ojos, tu boca, tu tacto,
Tu grata sonrisa que enseña
Que no ha conocido el pecado
Y al mismo perfume que cubre
Tu cuerpo inmortal de alabastro.
Quisiera poder en mi verso
Decirte lo mucho que te amo;
Que no hay más locura que abrume
Mi necio sentido que el pálido
Aroma que deja en silencio
Por todo lugar que has pasado
Mientras me imagino en mis sueños
Que lo haces de mí acompañado.
Quisiera poder en mi verso
Poder expresar lo que te amo,
Y es mi deseo tan grande
Que impide que tenga descanso
Y por eso escribo a tu gloria,
Mayor que la tienen los santos
Porque compararse no pueden
Al mágico fin de tu arcano
Quisiera poder demostrarte
Mi amor con palabras de bardo
Mas siento que falta la magia
Para expresarlo…si acaso
Semblanza imperfecta del cielo
Que envuélvete en dulce remanso
Como primavera que nunca
Parece que pierde su encanto.
Cantarte cual cantan sus versos
Los poetas más afamados
Pero solo puedan humildes
Seguir el vaivén de tu paso
Cual perro que siempre vigila
Cualquier movimiento de su amo
Buscando pendiente la nota
Que pueda lograr agradarl
¿Y pueden acaso mis versos
Decirte lo mucho que te amo?
Tal vez el silencio es más bello
Que lo que pudieran mis cantos,
Mas siento que triste la pluma
No puede dejar de forjarlos
Por más que yo sepa lo inútil
Que es con belleza expresarlos.
Quisiera poder en mi verso
Decirte lo mucho que te amo.
Mi pecho no aguanta el silencio
Y el fuego me quema las manos
mas tengo ¡mi bien! que escribirlo
O en magna locura gritarlo,
Ya que eres igual que el oxígeno
Que aspiro y no puedo guardarlo.
Quisiera que fuera mi verso
Para ti lo más inspirado,
Con cálidas notas que cimbren
El mármol que cubre al Parnaso
Porque así te quiero, mi vida
Porque así te quiero y te canto
Con el fuego intenso que brota
Cual sangre del cuerpo manando.
¡Nadie ha de quererte, mi cielo!
Como yo te estoy adorando;
Y si el verso acaso no puede
Definir tu mágico encanto
Tú no lo permitas que sea
Solo un canto más, solo un canto
Pues ha de bastar tu palabra
Para ser así eternizado.
II
Mas hoy que yo puse a tus plantas
Los versos que en sangre he forjado
Te vi que arrogante leías
para rechazarlos sin tacto
Sin una sonrisa siquiera
Mientras te miraba doblarlos
Como si con ello quisieras
Decirme que habrás de olvidarlos.
Pero cuando llegue el invierno
Y peines cabellos ya canos
Iras al baúl de recuerdos
Y los tomaras en tus manos.
Y en esas noches de insomnio
Los leerás sin descanso
Y acaso una lagrima brote
Y te hallarás suspirando.
Quisiera poder con mi verso
Decirte lo mucho que te amo;
Lo tanto que yo necesito
Tus ojos, tu boca, tu tacto,
Tu grata sonrisa que enseña
Que no ha conocido el pecado
Y al mismo perfume que cubre
Tu cuerpo inmortal de alabastro.
Quisiera poder en mi verso
Decirte lo mucho que te amo;
Que no hay más locura que abrume
Mi necio sentido que el pálido
Aroma que deja en silencio
Por todo lugar que has pasado
Mientras me imagino en mis sueños
Que lo haces de mí acompañado.
Quisiera poder en mi verso
Poder expresar lo que te amo,
Y es mi deseo tan grande
Que impide que tenga descanso
Y por eso escribo a tu gloria,
Mayor que la tienen los santos
Porque compararse no pueden
Al mágico fin de tu arcano
Quisiera poder demostrarte
Mi amor con palabras de bardo
Mas siento que falta la magia
Para expresarlo…si acaso
Semblanza imperfecta del cielo
Que envuélvete en dulce remanso
Como primavera que nunca
Parece que pierde su encanto.
Cantarte cual cantan sus versos
Los poetas más afamados
Pero solo puedan humildes
Seguir el vaivén de tu paso
Cual perro que siempre vigila
Cualquier movimiento de su amo
Buscando pendiente la nota
Que pueda lograr agradarl
¿Y pueden acaso mis versos
Decirte lo mucho que te amo?
Tal vez el silencio es más bello
Que lo que pudieran mis cantos,
Mas siento que triste la pluma
No puede dejar de forjarlos
Por más que yo sepa lo inútil
Que es con belleza expresarlos.
Quisiera poder en mi verso
Decirte lo mucho que te amo.
Mi pecho no aguanta el silencio
Y el fuego me quema las manos
mas tengo ¡mi bien! que escribirlo
O en magna locura gritarlo,
Ya que eres igual que el oxígeno
Que aspiro y no puedo guardarlo.
Quisiera que fuera mi verso
Para ti lo más inspirado,
Con cálidas notas que cimbren
El mármol que cubre al Parnaso
Porque así te quiero, mi vida
Porque así te quiero y te canto
Con el fuego intenso que brota
Cual sangre del cuerpo manando.
¡Nadie ha de quererte, mi cielo!
Como yo te estoy adorando;
Y si el verso acaso no puede
Definir tu mágico encanto
Tú no lo permitas que sea
Solo un canto más, solo un canto
Pues ha de bastar tu palabra
Para ser así eternizado.
II
Mas hoy que yo puse a tus plantas
Los versos que en sangre he forjado
Te vi que arrogante leías
para rechazarlos sin tacto
Sin una sonrisa siquiera
Mientras te miraba doblarlos
Como si con ello quisieras
Decirme que habrás de olvidarlos.
Pero cuando llegue el invierno
Y peines cabellos ya canos
Iras al baúl de recuerdos
Y los tomaras en tus manos.
Y en esas noches de insomnio
Los leerás sin descanso
Y acaso una lagrima brote
Y te hallarás suspirando.