cesar curiel
Poeta que considera el portal su segunda casa
Los poemas que nunca escribiré
se han convertido en humo.
Juan Carlos Abril
Los guardaras en tu aljibe de flores
para buscar hojas en los cuadernos
como cuando fuiste chiquilla,
los recoges en tu alcoba de sueños
los que tejes de madrugada
cuando la voz que te acaricia rompe el silencio
ausente, vacía, esa voz mía que te besa en secreto,
la misma que estremece los confines de tus huesos,
la que hace vibrar en su sed la melancolía
cuando bebes el agua de mi cuerpo, mas no me sientes
contigo.
Esos versos que de mi sangran, las heridas que persigo
en la noche sin que tu lo sepas
llevan tu nombre, te gritan
tienen tu olor a yerba, a trigo, a tierra,
a jazmín enfurecido,
Llevan tu luz y tu brío,
tus versos, mi vida,
son como la palabra de un poema herido.
se han convertido en humo.
Juan Carlos Abril
Los guardaras en tu aljibe de flores
para buscar hojas en los cuadernos
como cuando fuiste chiquilla,
los recoges en tu alcoba de sueños
los que tejes de madrugada
cuando la voz que te acaricia rompe el silencio
ausente, vacía, esa voz mía que te besa en secreto,
la misma que estremece los confines de tus huesos,
la que hace vibrar en su sed la melancolía
cuando bebes el agua de mi cuerpo, mas no me sientes
contigo.
Esos versos que de mi sangran, las heridas que persigo
en la noche sin que tu lo sepas
llevan tu nombre, te gritan
tienen tu olor a yerba, a trigo, a tierra,
a jazmín enfurecido,
Llevan tu luz y tu brío,
tus versos, mi vida,
son como la palabra de un poema herido.