danie
solo un pensamiento...
Aquí, la noche declina en el punto de un verso,
los nombres toman la forma
de espejos rutilantes, del perfume del caer de tardes y flores,
de un llamado a la puerta…
La trama se desenvuelve,
inventa una nueva máscara
mientras copia con afán las rutas
de alguna paralela vida.
A estas horas, es posible que vague
alguna antigua sombra de aquellos animales trascendentales
por el patio trasero de mi casa, por el pasillo de algún sueño
para dejar sus runas de instintos.
Los verbos se adhieren al silencio
como fuertes cadenas de sangre
y claman sus nombres
tras las primeras voces de una íntima infancia;
madre y padre se hacen llamar, ecos de fantasmas
anunciando sus campanas con la fría brisa
que sopla mi nuca.
Vacío toda mi posible eternidad en una hoja
y me marcho
ante la temeraria idea de las cenizas del reencuentro.
los nombres toman la forma
de espejos rutilantes, del perfume del caer de tardes y flores,
de un llamado a la puerta…
La trama se desenvuelve,
inventa una nueva máscara
mientras copia con afán las rutas
de alguna paralela vida.
A estas horas, es posible que vague
alguna antigua sombra de aquellos animales trascendentales
por el patio trasero de mi casa, por el pasillo de algún sueño
para dejar sus runas de instintos.
Los verbos se adhieren al silencio
como fuertes cadenas de sangre
y claman sus nombres
tras las primeras voces de una íntima infancia;
madre y padre se hacen llamar, ecos de fantasmas
anunciando sus campanas con la fría brisa
que sopla mi nuca.
Vacío toda mi posible eternidad en una hoja
y me marcho
ante la temeraria idea de las cenizas del reencuentro.