BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
La cabeza siempre en el sitio.
Aún cuando la trituren o cercenen.
Cumplirás con tu abismo, animal degollado.
De los cuernos y la ventisca,
el sueño de los eternos mármoles,
ese silencio de los redentores pasos.
Liturgia de los vencejos, escapar
del cielo, tendones: terrones bajos.
Escapar de la liturgia, abonar los pazos
destruidos, convocar dichas y demonios.
Auspiciar un retrato de las vísceras.
©
Aún cuando la trituren o cercenen.
Cumplirás con tu abismo, animal degollado.
De los cuernos y la ventisca,
el sueño de los eternos mármoles,
ese silencio de los redentores pasos.
Liturgia de los vencejos, escapar
del cielo, tendones: terrones bajos.
Escapar de la liturgia, abonar los pazos
destruidos, convocar dichas y demonios.
Auspiciar un retrato de las vísceras.
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