Sommbras
Poeta adicto al portal
.
Anoche soñé besar a una mujer ausente
ni ella
ni esta familiar luna
nada saben del caso.
Sus besos eran algodón
que entre aguas yo enseñé a tejer.
Recuerdo
cuando zurcimos un punto de urdimbre
en el labio inferior.
Hubo otras costuras con algas
y sales de plata.
Cabeceaba sus besos
y los alumbraba con gaviotas.
Nunca pedía permiso.
El amor
con esa luz
que hacía sonreír a la arena
se hospedaba
en momentos de olas.
Escúchame
luna gata
anoche besé a una mujer
te lo digo con un corazón de sensaciones nublado
y yo lo escribo y escribo
porque quiero sus besos recordarlos.
Tú tapada entre nubes
féretros sombríos sin el sol parecen
y yo tambien lejos de ella
nuestra vida es la ironía de sostener tres ojos sin colores.
Qué tristeza los ecos conocidos
admirar las escamas de esa luna
recordar cuando sonreían las flores
y a ella escuchando a un alma ingenua
simple
(como un libro de cuentos)
y algo abstrusa
(como cuando la abuelita nos lo leía...
ay aquel clavel de primavera,
el pájaro, la mariposa y la otra malvada flor...).
Esta noche
dulce sed de colores
sólo soy el garabato curvo de un poeta ausente
que intenta escribir contemplando un planeta.
Te miro luna
eres como una pupila blanca
en el ojo ciclópeo de la noche
que abrillanta
la gigantesca sombra de nuestro beso soñado.
Te cuento luna
que yo la besaba la besaba
buscando su boca perennemente
será porque viajas al infinito
cuando tocas una lengua
que siempre pronuncia perfecto tu nombre
besarla constantemente
porque absorbes más numen
apretarla fuerte
porque agarras más alma
alegría y círculos de colores
por eso luna
mastico las frases
y te digo
anoche esta noche
yo la apretaba y apretaba para siempre…
.
Chus Soriano
.
Anoche soñé besar a una mujer ausente
ni ella
ni esta familiar luna
nada saben del caso.
Sus besos eran algodón
que entre aguas yo enseñé a tejer.
Recuerdo
cuando zurcimos un punto de urdimbre
en el labio inferior.
Hubo otras costuras con algas
y sales de plata.
Cabeceaba sus besos
y los alumbraba con gaviotas.
Nunca pedía permiso.
El amor
con esa luz
que hacía sonreír a la arena
se hospedaba
en momentos de olas.
Escúchame
luna gata
anoche besé a una mujer
te lo digo con un corazón de sensaciones nublado
y yo lo escribo y escribo
porque quiero sus besos recordarlos.
Tú tapada entre nubes
féretros sombríos sin el sol parecen
y yo tambien lejos de ella
nuestra vida es la ironía de sostener tres ojos sin colores.
Qué tristeza los ecos conocidos
admirar las escamas de esa luna
recordar cuando sonreían las flores
y a ella escuchando a un alma ingenua
simple
(como un libro de cuentos)
y algo abstrusa
(como cuando la abuelita nos lo leía...
ay aquel clavel de primavera,
el pájaro, la mariposa y la otra malvada flor...).
Esta noche
dulce sed de colores
sólo soy el garabato curvo de un poeta ausente
que intenta escribir contemplando un planeta.
Te miro luna
eres como una pupila blanca
en el ojo ciclópeo de la noche
que abrillanta
la gigantesca sombra de nuestro beso soñado.
Te cuento luna
que yo la besaba la besaba
buscando su boca perennemente
será porque viajas al infinito
cuando tocas una lengua
que siempre pronuncia perfecto tu nombre
besarla constantemente
porque absorbes más numen
apretarla fuerte
porque agarras más alma
alegría y círculos de colores
por eso luna
mastico las frases
y te digo
anoche esta noche
yo la apretaba y apretaba para siempre…
.
Chus Soriano
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