Latet
Poeta recién llegado
La noche de anoche
fue fuego en arcilla,
crisol de pasiones
en dulce agonía
aliento colmado
en denso aposento
de inhalar tu aroma,
de sentir tu cuerpo.
Inquieta la calma de tu cercanía
albergué sin duda
en tu piel la mía
me fundí en tus dedos,
me aferré a tu espalda,
mordisqueé tus hombros
mientras te enraizabas
cediendo al amor
que mi ser proclama.
Gemidos callados
en besos de lluvia,
la unión aluzada
por pálida luna
velada por nubes
que ocultan estrellas
perdidos en noche y lluvia serena.