Anoche soñé contigo
Estábamos en la playa, recostados, semidesnudos;
La suave arena jugaba con tu dulce piel,
te observaba y eras deleite en mi mirada, pero
fue más delicioso pintar con mis labios
el ocaso sobre tu espalda.
La pasión derramada llego al mar
provocando mágicas e intensas olas.
Nos abrazamos exudando lujuria y placer
despertándome así en sincronía con las caracolas.