No me lleva el interés,
a cantarte mi canción,
no quiero que me conozcan,
ni publicidad, ni honor,
sólo quiero que a tu pecho
llegue el eco de mi voz,
que sepas de mis tormentos
y comprendas la razón
para escribir estos versos
que me dicta el corazón,
de que vale el conocernos
si nos une la palabra,
el pensamiento sincero,
que de mi mente cabalga,
para llegar a tu mente
y en ella dejar mi marca,
la marca de un corazón
que la libertad reclama,
la libertad de un hacer,
lo justo en cada momento,
no acomodarse en butaca,
ni guiarse del dinero,
que por suerte o por desgracia,
es lo que estamos hoy viendo,
como el poderoso hiere,
sin que peligre su vida,
y abusando de su rango,
hasta la arena te humilla,
y te maltrata y te exprime,
hasta no tener saliva,
por eso debéis de uniros,
unirse todos al pueblo y luchad,
luchad para que el cobarde,
deje el suelo de pisar,
tal vez con estas palabras
os parezca subversivo,
pero es lo que necesita
para llegar a su alivio,
en el momento actual,
esta vida que vivimos.
Por si acaso me buscaran,
os hablaré de mi nombre,
si por no firmar poesías,
no me consideras noble,
por pensar que me acobarda,
lo que pretendan hacerme,
te diré, que no le temo,
no puede llegar a mí,
yo le encuentro tan rastrero,
que para poder mirarle
tengo que mirar al suelo,
me encuentro tan alto en sí,
que no le puedo temer,
pues no me puede llegar
lo que me quieran hacer,
de blanca pluma es mi nombre,
de tonos claros de cielos
reflejados en los ríos
y fecundador del suelo,
si acaso tú te enteraste,
escoria de lo vivido,
búscame para matarte,
por cumplir lo prometido,
el acabar con tu vida
por habernos reprimido.
a cantarte mi canción,
no quiero que me conozcan,
ni publicidad, ni honor,
sólo quiero que a tu pecho
llegue el eco de mi voz,
que sepas de mis tormentos
y comprendas la razón
para escribir estos versos
que me dicta el corazón,
de que vale el conocernos
si nos une la palabra,
el pensamiento sincero,
que de mi mente cabalga,
para llegar a tu mente
y en ella dejar mi marca,
la marca de un corazón
que la libertad reclama,
la libertad de un hacer,
lo justo en cada momento,
no acomodarse en butaca,
ni guiarse del dinero,
que por suerte o por desgracia,
es lo que estamos hoy viendo,
como el poderoso hiere,
sin que peligre su vida,
y abusando de su rango,
hasta la arena te humilla,
y te maltrata y te exprime,
hasta no tener saliva,
por eso debéis de uniros,
unirse todos al pueblo y luchad,
luchad para que el cobarde,
deje el suelo de pisar,
tal vez con estas palabras
os parezca subversivo,
pero es lo que necesita
para llegar a su alivio,
en el momento actual,
esta vida que vivimos.
Por si acaso me buscaran,
os hablaré de mi nombre,
si por no firmar poesías,
no me consideras noble,
por pensar que me acobarda,
lo que pretendan hacerme,
te diré, que no le temo,
no puede llegar a mí,
yo le encuentro tan rastrero,
que para poder mirarle
tengo que mirar al suelo,
me encuentro tan alto en sí,
que no le puedo temer,
pues no me puede llegar
lo que me quieran hacer,
de blanca pluma es mi nombre,
de tonos claros de cielos
reflejados en los ríos
y fecundador del suelo,
si acaso tú te enteraste,
escoria de lo vivido,
búscame para matarte,
por cumplir lo prometido,
el acabar con tu vida
por habernos reprimido.