Angel Felibre
Poeta que considera el portal su segunda casa
A través de la bruma del tiempo,
te diviso sentada en el jardín
junto a la fuente de piedra.
La sombra y el olor del limonero
y diademas de azucenas en la frente
te acompañan entre trinos de jilgueros.
El calor del sol sobre mi rostro,
rememorando tan dulce momento,
me transporta al paraíso de este sueño.
te diviso sentada en el jardín
junto a la fuente de piedra.
La sombra y el olor del limonero
y diademas de azucenas en la frente
te acompañan entre trinos de jilgueros.
El calor del sol sobre mi rostro,
rememorando tan dulce momento,
me transporta al paraíso de este sueño.