minsandi
Poeta fiel al portal
Entre calles polvorientas,
libélulas y farolitos que volaban
en la lejanía del tiempo,
quedó mi infancia.
Entre lluvias torrentosas
y la voz que me arrullaba,
allá en el escondido Cipreses,
quedó mi infancia.
Entre los árboles verdes,
con su concierto en las mañanas
que me llamaba de los sueños,
quedó mi infancia.
Entre los múltiples celajes
cuando ansioso esperaba
el abrazo de mi hoy ausente padre,
quedó mi infancia.
Ahora, cuando en ella medito
y la nostalgia me llama,
por recordar me esfuerzo
que adentro quedó mi infancia.