AIBAEZA
Poeta adicto al portal
Hoy debería escribir un poema (¿o poesía?)
para ti pero no sé cómo. Se me olvidó.
He soñado esta noche que, como algunas
mañanas, acercarías tu aliento suave
y callado al prado verde de mi almohada
Y, por soñar, soñé que juntos paseábamos
por bosques vestidos de nieve siberiana
como tú. No sé qué más echaré de menos,
si tu paciente espera o tu limpia mirada,
amables nubes desde las que me asomaba
a ese mundo distinto en el que viviste.
Hubo mucho amor y cuidados, pero hoy,
a las pocas horas de marcharte, he sabido
lo que siempre supe: que no te he querido
menos por ser persona de cuatro patas
y que, por diez multiplicado, mi cariño
con tu alegría y dulzura me regalabas.
Hoy debería escribirte un poema si tú,
mi perro y fiel compañero, te hubieras ido.
Pero no, sigues entregándome tu vida, Anouk.
para ti pero no sé cómo. Se me olvidó.
He soñado esta noche que, como algunas
mañanas, acercarías tu aliento suave
y callado al prado verde de mi almohada
Y, por soñar, soñé que juntos paseábamos
por bosques vestidos de nieve siberiana
como tú. No sé qué más echaré de menos,
si tu paciente espera o tu limpia mirada,
amables nubes desde las que me asomaba
a ese mundo distinto en el que viviste.
Hubo mucho amor y cuidados, pero hoy,
a las pocas horas de marcharte, he sabido
lo que siempre supe: que no te he querido
menos por ser persona de cuatro patas
y que, por diez multiplicado, mi cariño
con tu alegría y dulzura me regalabas.
Hoy debería escribirte un poema si tú,
mi perro y fiel compañero, te hubieras ido.
Pero no, sigues entregándome tu vida, Anouk.