Ictiandro
Poeta adicto al portal
Descalzo el sueño de pies sangrantes
una senda es espejismo de cuentos de hadas
trastrocado en surrealismo repulsivo
fruta adormecida en su plaga encubierta.
Las huellas fueron el mar sin orilla
desnudando una palabra muda sin aliento,
meretriz de la mirada que fue la noche
sin lluvia aplacando la ira de labios muertos.
Canes del olvido acudieron a la velada
donde la memoria seca de lágrimas
desahució la risa luz de los pretéritos
manipulación de las ansias mutiladas.
Morir no es la putrefacción del cuerpo,
la ausencia cargando las horas de lamentos,
tal vez una vía más de ser espectro
de fluidos palpitantes sin emociones.
El despertar es milagro del día,
sentir que se abrieron los ojos,
desbocar el peso del primer reflejo
y continuar en la danza sin pies atornillados
destilando la bilis de las frustraciones.
una senda es espejismo de cuentos de hadas
trastrocado en surrealismo repulsivo
fruta adormecida en su plaga encubierta.
Las huellas fueron el mar sin orilla
desnudando una palabra muda sin aliento,
meretriz de la mirada que fue la noche
sin lluvia aplacando la ira de labios muertos.
Canes del olvido acudieron a la velada
donde la memoria seca de lágrimas
desahució la risa luz de los pretéritos
manipulación de las ansias mutiladas.
Morir no es la putrefacción del cuerpo,
la ausencia cargando las horas de lamentos,
tal vez una vía más de ser espectro
de fluidos palpitantes sin emociones.
El despertar es milagro del día,
sentir que se abrieron los ojos,
desbocar el peso del primer reflejo
y continuar en la danza sin pies atornillados
destilando la bilis de las frustraciones.