Querida, te regalo mis ansias naturales, florecidas,
terrestres; con aromas humanas, con efluvio de rios,
con placer de montanas.
Evoco la ternura, para llegar mis versos
al corazon tibio, palpitante, encendido.
Ven y toma en mis manos todo el cuerpo desnudo
y siembralo en tus entranas.
!Oh mi tierra fecunda, quiero crecer contigo,
y vivir respirando los dos el mismo aire!
Estamos contagiados de la misma esperanza,
me lo dicen tus ojos en las noches de luna,
cuando bajan al poso las estrellas llorosas.
Conjugemos las almas... seamos uno mismo.
Y llenemos de flores, de vinedos, de paisajes nocturnos;
el corazon abierto, al amoroso idilio.
Bebamonos los labios en cada beso
hirviente y dejemos que crezcan
las amapolas blancas,
y enredadas al cuerpo
nos perfumen la mente.
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::german g