rafael tato
Poeta fiel al portal
[video=youtube;sskTePFEYvw]http://www.youtube.com/watch?v=sskTePFEYvw[/video]
Tú... frente a mí,
quiero ver a más allá de tus ojos,
atravesar el alma
de este tiempo roto,
y romper el silencio
de los días ausentes.
Deseo tu mirada
arrullándome la espalda,
anhelo tus manos
cosiendo caricias en mi piel,
ansío tu sonrisa
desplazando el agua de mi angustia.
Heme aquí mujer...
ante ti,
presto a desgajar
el nardo de tu espera,
desflorándole al tiempo
su obstinada complicidad,
sitiando la epidermis
de tu ensueño.
Déjame sediento
beberme el elixir de tu belleza
con la prodigiosa elipsis de mi deseo,
anhelo dualizado,
eco fiel del tiempo.
¡Amor! ¡pasión! ¡espíritu!
¡Dicha! ¡luz! y ¡fuego!
Este latido del encuentro
que me seduce y atrapa,
cuántos días suspirándote,
cuántas noches soñándote,
bebiéndome las ganas
que crecían a destiempo.
Mira mis ojos de agua,
toma mis manos hambrientas
del sabor de tu piel,
arráncame el olvido
de las horas gastadas,
por fin nos llegó el momento
y el alma nos tiembla.
Oh, amor... ¡no digas nada!
Déjame invadir tus músculos ilesos,
como pájaro con pico de hierro
fraccionando sus ardores.
¡Calla!
No digas nada...
Siente las burbujas de mi sexo
con brutal detonación y sentimiento,
humedece mis caricias
con el zumo de tu plúmbea agua,
y ámame para siempre
en el punto consumado
de nuestro ¡reencuentro!
¡Reencuentro ansiado!
Instante que nos convierte
en ardiente líquido,
y nos besa los ojos y las manos,
trepando como enredadera
sobre la inquietud del deseo.
Ya el amor será lento,
sol y fiesta en nuestra mirada,
orgullo de tu piel y la mía,
como antes fuimos...
como siempre seremos.
Tato Ospina
Amparo Climent
Tú... frente a mí,
quiero ver a más allá de tus ojos,
atravesar el alma
de este tiempo roto,
y romper el silencio
de los días ausentes.
Deseo tu mirada
arrullándome la espalda,
anhelo tus manos
cosiendo caricias en mi piel,
ansío tu sonrisa
desplazando el agua de mi angustia.
Heme aquí mujer...
ante ti,
presto a desgajar
el nardo de tu espera,
desflorándole al tiempo
su obstinada complicidad,
sitiando la epidermis
de tu ensueño.
Déjame sediento
beberme el elixir de tu belleza
con la prodigiosa elipsis de mi deseo,
anhelo dualizado,
eco fiel del tiempo.
¡Amor! ¡pasión! ¡espíritu!
¡Dicha! ¡luz! y ¡fuego!
Este latido del encuentro
que me seduce y atrapa,
cuántos días suspirándote,
cuántas noches soñándote,
bebiéndome las ganas
que crecían a destiempo.
Mira mis ojos de agua,
toma mis manos hambrientas
del sabor de tu piel,
arráncame el olvido
de las horas gastadas,
por fin nos llegó el momento
y el alma nos tiembla.
Oh, amor... ¡no digas nada!
Déjame invadir tus músculos ilesos,
como pájaro con pico de hierro
fraccionando sus ardores.
¡Calla!
No digas nada...
Siente las burbujas de mi sexo
con brutal detonación y sentimiento,
humedece mis caricias
con el zumo de tu plúmbea agua,
y ámame para siempre
en el punto consumado
de nuestro ¡reencuentro!
¡Reencuentro ansiado!
Instante que nos convierte
en ardiente líquido,
y nos besa los ojos y las manos,
trepando como enredadera
sobre la inquietud del deseo.
Ya el amor será lento,
sol y fiesta en nuestra mirada,
orgullo de tu piel y la mía,
como antes fuimos...
como siempre seremos.
Tato Ospina
Amparo Climent
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