Jean P.
Poeta recién llegado
Extraño tus manos
y tu mirada tierna,
tu voz de niña
y tus cabellos de mujer,
tus deseos firmes
y tu alegria intacta
tu fresca brisa
y tu melodìa grata.
Extraño los dìas
que vivias para mì
y las noches
que moria para tì,
ser tu almohada
o tu sabana de piel,
ser un sueño
y robar toda tu miel.
Extraño acariciar
toscamente tu espalda,
resbalar por tus caderas
y abrazar hasta tu alma,
embriagado y en conjucciòn
por sostener a tu corazòn
no reparo en las distancias
vivo al lado de tus ansias.
y tu mirada tierna,
tu voz de niña
y tus cabellos de mujer,
tus deseos firmes
y tu alegria intacta
tu fresca brisa
y tu melodìa grata.
Extraño los dìas
que vivias para mì
y las noches
que moria para tì,
ser tu almohada
o tu sabana de piel,
ser un sueño
y robar toda tu miel.
Extraño acariciar
toscamente tu espalda,
resbalar por tus caderas
y abrazar hasta tu alma,
embriagado y en conjucciòn
por sostener a tu corazòn
no reparo en las distancias
vivo al lado de tus ansias.
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