El ermitaño
Poeta recién llegado
Antaño reía
reía del tiempo
y de sus 4 esquinas
Antaño era sombra
y en la pared me contenía como el aliento de la noche
Antaño era árbol en un mundo de comienzos
Un florilegio de silencios hechos mirada
Era el sol pleno dimensionado en los cristales
Una clara epidermis del ciclo
el anhelado principio…
Ahora soy este plagio del todo
Esta vaguedad que absorbe y enraíza la soledad de los bosques
Antaño no veía
al ocaso que hoy baña con la tenue transparencia de otro mundo
la puerta de mi habitación vacía.
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