Chateau Blue
Poeta recién llegado
Claro está que aunque no me veas, te toco, te provoco y te siento. Te veo y a pesar de que no me percibes, te protejo.
Te admiro; y en el letargo de la noche me pareces más plena, más tersa, sensualmente indefensa.
Te deseo, cuando dormida confirmas cuánto tu presencia escultural es fiel registro de las maravillas celestiales.
Te amo, en el aliento de la mañana, en el suave tacto de la lluvia en la constelación protectora, en el prisma solar que es mudo reflejo de tu mirar.
Te admiro; y en el letargo de la noche me pareces más plena, más tersa, sensualmente indefensa.
Te deseo, cuando dormida confirmas cuánto tu presencia escultural es fiel registro de las maravillas celestiales.
Te amo, en el aliento de la mañana, en el suave tacto de la lluvia en la constelación protectora, en el prisma solar que es mudo reflejo de tu mirar.